El objetivo de este blog es abordar el mundo de la literatura, que a muchos os da tanto repelús. Quizá consiga abriros los ojos ante todo lo que os estáis perdiendo cuando no leéis por "
pereza", porque "
no os gusta", porque queréis "
jugar a tal videoconsola". No os acordáis de que los libros son una herramienta completísima: son una fuente de conocimiento que nos ayuda a saber un poquito más sobre el mundo que nos rodea (de hecho, podríamos decir que es la fuente más importante; tengamos en cuenta que los libros existían mucho antes que internet, la televisión...). Podemos aprender de muchas formas. La mayoría de libros cuentan historias ficticias, los cuales posiblemente sean el tipo de libro más divertido, pues todo eso que podemos aprender se halla escondido tras una serie de personajes y acontecimientos que les van ocurriendo a placer del escritor o escritora. A medida que vamos leyendo les cogemos más o menos cariño a estos personajes: reímos, lloramos, sufrimos y, en definitiva, nos identificamos con ellos. Vivimos miles de vidas y ni siquiera nos hace falta cambiar de cuerpo, sólo trasladar nuestra mente. Visitamos nuevos universos que son (o no) reflejos del nuestro. Así, viéndonos en un espejo, somos capaces de percibir mejor de qué está hecha la vida. Más interesante aún: de qué estamos hechos cada uno de nosotros.
Hagamos un resumen de los motivos que he encontrado para leer hasta este punto: es una actividad divertida, ejercita nuestro cerebro, adquirimos conocimientos sobre aquello que nos rodea y, para colmo, no sólo ayuda a que entendamos mejor por qué el vecino hace lo que hace, sino que también nos comprendemos a nosotros; es un viaje introspectivo. Conforme leamos libros y libros iremos desarrollando nuestra personalidad. Esto siempre viene bien si no queréis ser calcos unos de otros, pero no os lo recomiendo si preferís pasaros la vida sin pensar ni un ápice, como si fuerais borregos. No siempre es cómodo pensar, puedo entenderlo, pero todo es mucho más interesante cuando estáis predispuestos a ello. ¿Qué habría sido de la humanidad si a nadie le hubiera gustado nunca pensar? Ni siquiera podríais ver este blog porque no se habrían inventado las páginas webs, ni el código HTML, ni internet, ni los ordenadores... y posiblemente, si nos remontamos muy atrás en el tiempo, tampoco el lenguaje. Seguiríamos viviendo en cuevas y quizá nuestra especie se habría extinguido a estas alturas.
Existen muchos más motivos para leer, por supuesto. Cada uno podéis encontrar el vuestro. Por ejemplo, es una forma de evadirnos cuando lo que nos está pasando no nos gusta. Conforma, además, y a pesar de que no lo he mencionado hasta ahora, una de las caras que tiene el arte; es decir, la escritura y la lectura son formas de expresión... que buscan crear belleza. Supongo (y espero) que tendréis algún sentido de lo que es bonito y lo que no, y esto os ayudará a apreciar lo que consideréis que es bello. Podemos compararlo con observar alguna escultura o monumento; existe la posibilidad de que nos quedemos embobados mientras miramos aunque no terminemos de comprender qué mensaje transmite. Nos deja fascinados por eso, porque el autor o autora, de una u otra forma, ha creado algo precioso, algo
bello. Se trata de una sensación parecida a la de cuando un libro nos deja huella.
En definitiva, con esta entrada y otras más os enseñaré cuánto me gusta a mí y, si se os pega, salimos todos ganando.
Termino recordándoos que hay veces en que las palabras son insuficientes para poder expresarlo todo: